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Federación
de Logias Mexicanas
COMUNICADO
DE PRENSA
Convocan
a masones a consolidar la reunificación nacional
“Nos
hemos convertido en prisioneros de nuestro mundo
particular”: Chalita Zarur
Ciudad
de México, 3 de ene.-
Llamó la Federación de Logias Mexicanas
a los masones de México a refundar el liberalismo
nacional para superar el tiempo “de incertidumbre,
ansiedad y temor, nos hemos convertido en prisioneros
de nuestro mudo particular y aparatados del núcleo
social”.
En un
mensaje fechado el 1 de enero, el presidente nacional
de la Federación de Logias Mexicanas, Jaime
Chalita Zarur, convocó a los masones mexicanos
para honrar con absoluto respeto a las diversas
corrientes masónicas mexicanas, los ideales
de la Orden y sumar las coincidencias para superar
las divergencias.
Por considerarlo
de interés general, reproducimos íntegro
el Mensaje del dirigente liberal Chalita Zarur:
2011
AÑO DE NUESTRO RETO MASÓNICO.
El ser
recibido por Ustedes, por medio de este correo,
con la intención de fortalecer a nuestra
Hermandad, representa un alto honor para los ideales
que Hemos querido aprender en la práctica
de la masonería.
2005
fue la fecha en que un grupo de Hermanos Masones,
con la intención común que muchos
había y, siguen teniendo, nos reunimos para
trabajar con el motivo de terminar con tanto descalificativo
entre Hermanos Masones. Y reagruparnos como la intelectualidad
generadora, de ideas que todavía tiene mucho
que dar a nuestra sociedad en nuestro País,
el mismo que fue creado en el espíritu libertario
y que en la Independencia, la Reforma y la Revolución,
existieron Hombres y Mujeres emanados del pensamiento
Liberal.
Muchos
somos los Hermanos Masones, Masones, ahora y siempre
Hermanas Masonas, de quienes, la vida nos ha dado
la oportunidad de conocer y descubrir sus enseñanzas,
las muchas que generosamente se han regalado y sin
pedir nada a cambio, a Ellos, gracias.
Me doy
cuenta que es mucho lo que aún necesito aprender
y que del aprendizaje también, se desprende
derroteros que siembran la necesidad de cambiar
a este gran País, para retomar lo que por
indolencia perdimos y es la esencia libertaria de
México.
A mis
Hermanos del Consejo Masónico Mexicano, del
Frente de Organizaciones Masónicas, a la
Federación de Grandes Logias Soberanas, al
Supremo Consejo Omega, a la Gran Logia de Benito
Juárez Nueva Vertiente, a La Logia Margarita
Maza de Juárez, a La Logia Fraternidad 13,
a la Gran Logia del Oriente de Puebla, a la Gran
Logia Humana, a la Gran Logia Calmecac del Estado
de Anáhuac, a la Gran Logia Valle de México
No 1, a la Gran Logia Independiente Mexicana, a
la Gran Logia Insurgentes de Acuario, a la Gran
Logia de Guanajuato, a la Gran Logia de Querétaro,
a la Gran Logia de Michoacán, a la Confederación
Masónica Mexicana, a la Gran Logia del Rito
Nacional Mexicano, a el Concilio de Ritos Masónicos,
a la Logia Candor No 1, a El supremo Consejo Per
Aspera Ad Astra, a la Gran Logia de Chiapas, a la
Gran Logia de Quintana Roo, a la Gran Logia de Coahuila,
a la Gran Logia de Baja California, a la Logia Fenicios,
a la Logia Fraternidad 88, a la Logia Fiat Lux,
a la Gran Logia de Sinaloa, a la Gran Logia de Nuevo
León, a los muchos Hermanos y Hermanas de
nuestra Republica Mexicana, que seguro estoy son
más que quienes nos agrupamos, con la esperanza
de lograr, aunque sea un modesto avance en la renovación
de la masonería en esta gran País,
el día 11 de Diciembre 2010 se nos permitió
estar en el XXX Congreso del FRENOM, para exponer
el sentimiento de algunos que compartimos y que
en su momento consensamos, para que, con todo respeto,
a Ritos, Constituciones y Reglamentos de Todas las
diversas Representaciones, nos convoquemos en un
plano horizontal, NO protagónico, para que
en el terreno socio político y del reconocimiento
y respeto, entre todos, REFUNDEMOS LA MASONERÍA
MEXICANA.
En suma
Mujeres Y Hombres en la Masonería Mexicana,
tenemos y debemos refundarnos, pues muchos abismos
nos separan y son abonados por la desconfianza que
tenemos que derrotar, acortando todos los espacios
que dejen dudas y, sentir en verdad los principios
que hemos juramentado frente a las Aras en donde
hemos hecho el compromiso, de defendernos en contra
de los enemigos naturales, como la ignorancia, la
hipocresía y la ambición, es la hora,
como sabemos que todos anhelamos, de detener los
descalificativos, de reagruparnos en la élite
intelectual que siempre habíamos exigido
y, sea el trabajo fecundo el que hable por la gente,
el que nos distinga entre los iguales, para ser
incluyentes entre nosotros mismos.
Ha sido
el avance de los enemigos naturales, quienes nos
han dejado destruirnos entre nosotros y, quienes
han hecho crímenes de toda clase, encubiertos
en el cuello blanco, o en la profesión de
la Fe, para burlar, a través de la impunidad,
la aplicación de la ley y convertirla en
selectiva, favoreciendo la impunidad y la corrupción
en su gran mayoría.
Vivimos
en un País, en donde los que gobiernan han
dejado de hacerlo para la población y se
enriquecen entre ellos y sus amigos a costa del
dinero público, pero también quienes
se encargan del crecimiento espiritual de las personas,
han abandonado a sus feligreses para entregarse
al pecado según su ley, pero en palabras
terrestres, al delito, lastimando a todos, con acciones
tan detestables como ellos mismos, aún así,
la sociedad que es la receptora y razón de
la existencia de todas las instituciones, a las
que deberíamos exigir cumplimiento de cuanto
está escrito, con asombro, nos ha dejado
de importar lo que pase, pues nos da la impresión
que se ha perdido la contundencia de lo que se exige,
en razón de la despersonalización
de quienes formamos determinado núcleo social,
adormeciendo la conciencia gregaria, quien debiera
determinar el rumbo de nuestra Nación.
La pobreza
cancela las esperanzas sociales de la juventud,
para que busquen oportunidades que les han sido
negadas a través de la educación y
trabajo, encontrando asiento en la transgresión
impune de la norma que nos rige, para estar al margen,
o fuera de la ley, pues no es posible que mientras
nosotros mismos generamos ricos sexenales y, que
son los menos, el número de pobres aumente,
para situar frente a ellos funcionarios que se deberían
dedicarse al servicio público, pero se sirven
de él, para cobrar sin recato, sumas mensuales
que insultan a los que menos tienen.
El tiempo
para los mexicanos es de incertidumbre, ansiedad
y temor, nos hemos convertido en prisioneros de
nuestro mudo particular y aparatados del núcleo
social que nos da vida gregaria, llenos de temor,
por la violencia que se vive, pero que de ninguna
manera es la verdadera, pues habrá que ver
a la pobreza que en nuestra cara se genera y crece,
con el descaro de las autoridades que nos mienten,
diciendo que se abate. Mentira.
Se han
cancelado también, nuestras libertades y
ello no es asunto individual, claro que no, pues
al final la injusticia que se genera en un persona,
termina por afectar a la comunidad y, es que el
Estado parece que se ha dedicado a la administración
del deterioro de la Republica, pareciendo que existen
voluntades para que desaparezca y, sea dejada a
merced de la especulación del capital, que
nos ha generado más pobreza y busca abolir
la soberanía de los Estados, pues ya se vive
un brutal diminución de Él, tratando
de convertirnos en masas de obreros al servicio
de lo dueños del material monetario.
Nos falta
un plan que no sea sexenal, sino Institucional,
para dar progreso sustentable, en una economía
que se vive enferma, estancada y que entre mucho,
ha generado más ignorancia y desde luego,
ausencia del verdadero debate de ideas, que den
luz al final del camino y, claro, en medio de una
educación que todos clamamos por salvarla,
pero que esta herida de muerte, aún cuando
se considera asunto de seguridad nacional, no podemos
esperar otra cosa.
Muchos
son los problemas de nuestro México, ahora
sólo hemos realizado lo que cualquiera de
nosotros pudiésemos hacer, una gran cantidad
de acciones es lo que hay que hacer, elevando el
nivel del debate, pero que si no empezamos la lucha
cotidiana en forma organizada, vamos a perder más.
Según
la idea que hemos consensado con algunos Hermanos.
Al refundar la masonería en México,
nos referimos en primer término, el detener
los descalificativos entre nosotros y genera ejemplo
de fraternidad, siendo el trabajo lo que nos distinga
y no el debate falso de quien es quien, perdiendo
tiempo que nos hace falta en cantidades enormes,
para escuchar solo la propuesta que construya y
genere progreso y éste se de en la lucha
cotidiana de ciudadanos organizados y participantes.
No nos
detengamos más, este es el momento de la
verdadera reagrupación, que nos genere la
refundación de la masonería en México
y presentar un proyecto nuevo de Nación que
avalen los liberales de nuestro País.
Ante
la nueva realidad, es necesario construir una nueva
etapa del liberalismo social, con la participación
ciudadana. Como todo lo que se trata de hacer en
grupo, este es un documento inacabado, que intenta
sólo aporta ideas para que se enriquezca
por todos.
Iniciemos
este 2011 en nuestra recuperación masónica.
Jaime
Chalita Zarur
Fraternalmente
Mario
Luis Altuzar Suárez
Vocero
de la Federación de Logias Masónicas
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